Por FS
Ante 16.000 personas y con el clásico escenario del castillo de Chantilly de fondo; que no en su clásica distancia de 2.400 metros, sino en unos 2.100 (cambio de fronteras hacia a fuera muy criticado), y para los que el ganador de la carrera, DARSI, empleó 2:05:80 en una a pista en grado de dureza suficiente como para favorecer la consecución de un tiempo record para la distancia que mejoraba en 10 décimas el registro marcado por Lypharita hace 21 años en ese metraje con ocasión de, el hijo de Polish Precedent llevaba por séptima vez para las vitrinas de su propietario y criador, el Aga Khan, el trofeo de este Jockey Club que a todos los efectos y como bien se sabe, es considerado el derby francés.
El jockey que le llevaba al triunfo, el belga Soumillon, celebraba su 26 cumpleaños con un tercer entorchado en esta prueba y en el capítulo de festejantes lo completaba su preparador Roger Dupre, con su quinto. El triunfo de DARSI vendría a representar un bálsamo para este equipo por la reciente derrota sufrida por Visindar entrenado por Fabre, que con vitola de favorito en Epsom sólo alcanzaba una quinta plaza, en tanto que nuestro ganador hoy invertía a positico el sentido de estos guarismos, instalado sexto en las cotizaciones previas a la carrera. Dentro de esa moda de ajustados márgenes que parece imperar en este año, los 6 primeros entraban en poco más de un cuerpo de los que Best Name a ¾ resultaba ser el más cercano.
Cuatro salidas en su vida, en la que la victoria no llegaba hasta un mes antes en nada menos que 2.500, eso sí, en el escenario de Chantilly, no eran como para concebir esperanzas desmesuradas, pero de estas líneas tradicionales del Aga Khan que el caso que nos ocupa y la que presenta a Darshaan como abuelo materno y se remonta hasta la 5ª generación representada por Dalama, pueden esperarse cosas como esta. Ahora en el derbi irlandés que se plantea como su más probable próxima carrera. Allí se enfrentaría a la reválida que los cinco primeros de Epsom se plantean dirimir en The Curragh. La otra opción del hijo de Polish Precedent sería correr el Grand Prix de Paris.
En el debatido tema de los cambios en la distancia de la carrera no pensamos que respondan a una excéntrica boutade, más bien al intento de hacer una franquicia de la grandeur en versión turfistica, desmarcándose de ser sempiternamente un derby secundario, como todos más o menos lo son a la comparativa sombra del de Epsom. La jugada estaría en atraer hacia sus cajones de salida a elementos sobresalientes pero con potenciales limitaciones de distancia respecto al patrón inglés, y que la tendencia progresiva a dar reconocimiento a caballos que ganan en cada vez más reducidas distancias, en su inercia, se les suba en su carro y, que paralelamente, estos caballos aquí ganadores, vayan completando con brillantez el conjunto de la temporada.
De momento la jugada no les ha podido salir más redonda con Shamardal y Hurricane Run primero y segundo en la edición pasada. Y todavía les quedaría la eventual y posible triple corona (a diferencia de la imposible inglesa, con su St Leger arrumbado a todos los efectos) que el ganador aquí y en la Poule podría alcanzar un mes después en el Gran Prix de Paris. Si el éxito representase en sí mismo una buena razón, hasta podrían tenerla.